Elige tu taza favorita y pon a hervir 240 ml de agua. Deja la bolsita de té en remojo en el agua caliente durante 4 a 6 minutos, para crear una infusión cálida y relajante. O, si te apetece algo más fresco, conviértela en un refrescante té helado depurativo mientras disfrutas de los maravillosos beneficios. Recuerda que la infusión de té está hecha para saborearla. Aunque las bolsitas de té hacen su magia, no están hechas para consumirlas.
Disfruta de tu té, preparado según estas sencillas instrucciones, y deja que te alegre el momento.
